Inflación y reservas, las metas pendientes que van a marzo
Por la dinamica que van tomando los precios en lo que va de este corto mes de febrero, nada parece indicar una racha descendente en materia inflacionaria y, sobre todo, en alimentos.
La fortaleza de las reservas del BCRA tampoco promete festejos. Con la foto de estos dos indicadores, el equipo económico presidido por Sergio Massa deberá juzgar todo el mapa guna fuerte en marzo para aplacar las expectativas inflacionarias cruciales del primer trimestre.
Acá no se trata de pasar la revisión del Fondo, que llegará en junio, sobre el actual tramo del año. El primer trimestre acumulado dependerá de si puede protegerse contra la meta de inflación anual del 60% que, como saben, desde la perspectiva oficial funciona como ancla para las duras paritarias 2023.
Se juega mucho más que el camino hacia las elecciones presidenciales; lo que está en juego es el tiempo que se usará para ordenar las cuentas el año próximo.
En los primeros quince días de febrero, un mes corto pero muy caliente en cualquier componente inflacionario conocido, se prevé una tasa de inflación del 6%. Sobre todo de la mano de alimentos, donde las subas en la carne, el escaso éxito que le anticipan en el sector al plan oficial para devolver el 10 % en las compras de cortes vacunos con tarjeta, la sequía y las subas en combustibles no prometen descensos alentadores en las góndolas. Al menos no de precios.
Los movimientos en el tipo de cambio tampoco son alentadores. El Banco Central deberá esta semana de casi 500 millones de dólares para mantener al azul $377 y al Qatar dólar a casi $400 millones de ventas. Es el peor resultado desde noviembre y en el mercado sostienen que seguiría el goteo en las siguientes jornadas.
En días convulsionados hubo rumores y tensiones políticas, como suele ocurrir cuando la economía s’estaita y acerca un fin de mes. Todo esto en un contexto de movimientos políticos que apuntan a ordenar candidatureuras 2023. Massa siempre es una opción para las elecciones 2023, aunque en su entorno lo siguen negando.
En este contexto, en los últimos días, siempre en los rumores de los pasillos del Palacio de Hacienda, crecía la figura del secretario de Comercio, Matías Tombolini, quien, curiosamente, pulió su lookeo últimamente pero no logra concretar multas por Precios Justos ni tampoco la simpatía de CFK, quien nunca lo quiso demasiado.
Mientras tanto, Massa muestra gestión y sigue aceitando sus reuniones políticas con los gobernadores. El viernes, sin ir más lejos, abrió con el gobernador de Misiones, Oscar Herrera Aguad, el Programa de Emergencia del Té por 400 millones de pesos y otros 100 millones por el granizo.
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