abril 17, 2026

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Horacio Rodríguez Larreta vs Patricia Bullrich: uno sufre, el otro divide

Horacio Rodríguez Larreta vs Patricia Bullrich: uno sufre, el otro divide

El único litigio serio a resolver en las próximas internas corresponde a la pugna Horacio Rodríguez Larreta contra Patricia Bullrich. Menos 30 días para esta definición. El resto son diferenciales, si Javier Milei saca 15 o 30, o si el expropiador de votos de Sergio Massa, Juan Grabois, le arranca un porcentaje mínimo para negociar después. hoy el jefe de Gobierno porteño se multiplica para enmendar las encuestas, las celulares en contra o las favorables «presenciales», mientras ella más bien restea para que no se muevan las aguas. Uno sufre, la otra se divierte.

En el cuartel de Patricia Bullrich juegan con el lema «Massa es Larreta»

Hasta Patricia les canta el feliz cumpleaños a los que van a sus actos. Evitó esa ocurrencia artística en el cena con 800 invitados (un neto de 4 millones por mesa), en el Palacio San Miguel, la mayoría aportantes empresarios. Feliz Ganadora, aunque le han vuelto observó la fundación que colabora con ella a través de su amiga Oneto. El candidato hizo un sobrio discurso, aunque en los actos interactúa con sus devotos en un stand up símil al de Menem o de Alfonsín que reclamaba «un médico a la derecha, por favor».

En cambio, un Horacio no se le da lo de los gentíos, padece el síndrome de la class argentina media: estancamiento, retroceso, el dolor de haber sido. De triunfador seguro, rico y organizado, a combatir por los deshechos electorales con una mujer que hasta se permite utilizar como slogan un precepto que caracterizó a la extrema y violenta izquierda, a la que osa repudiar: «Todo o nada» (título no casual , además, de la biografía de María Seoane sobre Roberto Mario Santucho, jefe del ERP). Una alternativa de vida que, por otra parte, parece lo menos político y electorado de la profesión.

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Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta.

Quizás nadie haya calificado el residuo que produjo el Covid en la sociedad, un rechazo manifiesto contra la actividad política, como si responsabilizara a ese sector de la desgracia del virus. La consecuencia política de la pandemia afectó a todos, inesperadamente benefició a Javier Milei, por derivación a la Bullrich. Sabías, Larreta —tan cerca en el espejismo al Alberto Fernández de entonces— los errores agregados a sus pérdidas. Para esta ocasión electoral, primero no discernió entre una interna y un comicio general: para él, resultó el mismo trámite. Cómo si ni siquiera fuera un trámite, tremenda sobriedad.

A ningún empresario, sin embargo, se le ocurre ofrecer un producto igual para demande distintos: es utópico vender helados en el Polo cuando al mismo tiempo se agotan en el Caribe. Es eso HRL suponía que su mensaje abarcatorio, centrista, convergente e indiscriminate para conquistade voluntades ajenas valía igual que la captación de los propios. No oído la fidelidad y las identidades, la confundió con la eventual necesidad de una totalidad de la audiencia. El PRO porque un club exclusivo en el que se realiza un solo deportado, impera un criterio acendrado de repulsa al kirchnerismocasi una moda además simpatizantes.

El atentado de Sergio Massa, los «juntos» Bullrich-Larreta y el bombardeo a Javier Milei

Olvidó también al jefe de Gobierno que en esta etapa le habla a una mercado reducido no solo, sino que en verano se consumen más gaseosos que los caldos hirvientes. Al menos, las sopas que él dice vender. Confiesa ahora que su osadía era pensar en la elección nacional como si fuera la partidaria: tarde descubrió que aún no había sido candidato y, encima, hasta se peleó con el jefe de la agrupación, Mauricio Macri (hoy de viaje, quien tuvo su nieto de 8 meses en grave situación hospitalaria entubado).

Tal vez creyó que podía repetir la puja contra otra mujer, como aquella en la que venció a Gabriela Michetti: no fueron las mismas condiciones ni respaldos. Ahora instituido cambiar, darle una vuelta inversa a su campaña. De pacífico a intransigenteincluyendo un su vicio gerardo morales en esta proposición.

Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta arman la campaña a pura agresión
El interno de PRO.

Con los trópicos: Equivocó en acercarse a Juan Schiaretti antes de realizar la internado —debe reconocerlo públicamente—, lanzado contra Sergio Massa cuando todos lo imaginan socio del ministro de Economía, y ha dudado diciendo un favor por Jorge Macrisu ministro, como candidato en contra de Martín Lousteau (mientras varios de su equipo frontalmente juegan a favor del radical).

Esta suma de situaciones provocan entuertos en su Gabinete, Conflictos entre su influyente nueva Milagros y uno de los responsables de la campaña, Federico Benvenutto. Ni hablar del disgusto con otros asesores contratados. Eso sí: podrá detectar a tiempo estas anomalías, nadie sabe si alcanzará a modificarlas.

era del desierto

Ahora se ha propuso reforzar la campaña en Capital Federal, la búsqueda de una diferencia con la Bullrich: si no gana cómodo en el reducto que preside, inútil encarnar cualquier otro sueño. También piensen bajar el tono a la crítica y operaciones contra Milei: se dio cuenta que los votos que pierde el libertario, si los pierde, van a parar a la casa de su contrincante femenina. Una necesaria. Le queda zanjar otra cuestión: la reserva con la cual su enviado a la provincia, el postulante a gobernador Diego Santillillevar a cabo la campaña. Omitir el nombre Larreta en muchos de los carteles ya pegados en varios distritos (en particular zona sur) y hay temores para evitar cortes de boletas con intenciones siempre acomodaticios a los venezos.

Está en revisión Horacio: también describe que el daño anónimo de las redes es peor que el favor de los medios y sus costosos personeros. Modified the strata con premio, aparece más en la pantalla, reveló un temperamento oculto que sus entrenadores impedían mostrar confida y en los últimos 20 días, cuando dicen que se definen las elecciones, puede dar vuelta su competencia con Patricia. En la Fórmula Uno se ha demostrado que no alcanza con el talento del piloto, importan la escudería y la táctica para encarar las carreras. No alcanza solo la plata del patrocinador. Se tomó más saberlo antes que la luz verde del semáforo.