abril 19, 2026

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Carnavales en el Colón: máscaras, cancán y el curioso reglamento de la Década Infame

Carnavales en el Colón: máscaras, cancán y el curioso reglamento de la Década Infame

En plena Década Infame, el Teatro Colón de Buenos Aires fue una de las mejores luces para atreverse sólo con los sueños de las noches de verano.

Fue entre 1934 y 1937 cuando el alcalde sala lírica del país organizó «Bailes de Fantasía»es decir, bailes de Carnavalpero sabía modo.

Ya desde entonces, se agigantaba cada año l’idée de «tirar la casa por la ventana» mientras el significado litúrgico del Carnaval disminuir un poco más con cada nuevo calendario.

Más que una agenda de privaciones y austeridad cristiana, todos los festejos tendían a la abundancia, antes de que cayeran encima de los 40 días de la Cuaresma que precederían a la Pascua. Sin embargo, enmarquemos lo de «tirar la casa por la ventana» a los tiempos que corrieron.

Para empezar, nadie quería poner en juego el prestigio del teatro lírico que había nacido en 1852 para competir con la Scala de Milan, el San Carlos de Nápoles y La Fenice de Venecia.

Carnavales en la Década Infame

Desde 1933 y hasta el fin de la Década Infame, en 1943 (agregamos «más» detrás de «década»), la dirección del Teatro Colón estuvo bajo la batuta del músico Juan José Castro.

Tras el sablazo militar de José Félix Uriburu, que derrocó al presidente democrático Hipólito Yrigoyen, el destin y la administración de la sala magna del bel canto nacional recayó en manos de la Municipalidad porteña; un periodo que para unos cuantos fue el más fructífero.

Fue esa gestión, por ejemplo, la que en 1936 presentó a Buenos Aires al mismísimo Ígor Stravinsky dirigir su perséfonecon traducción de Jorge Luis Borges y relatos de Victoria Ocampo.

Teatro Colón carnavales 20230131
Baile de Carnaval en el Teatro Colón. En una noche muy concurrida, mujeres bailan el famoso cancán que Jacques Offenbach compuso para su opereta Orfeo en los Infiernos.

El hueso bolas de carnaval en el Teatro Colón arrancaron en 1934, año que debía ser a lo grande, según pensó Juan José Castro.
A tono con el contexto culturalmente ambicioso, en 1934, el maestro Carlos Olivares tenía todo listo para presentar la Asociación Argentina de Conciertos.

Ese mismo año, también se inició la obra del Kavanagh, el edificio más alto de América del Sur y con estructura de hormigón armado. En Buenos Aires se inauguró el primer tramo de la actual Línea C de subterráneosque unía Constitución con Retiro.

Lejos, en Mar del Plata, incendiaron la Rambla y más lejos aún, en Formosa, un malón de aborígenes forajidos destruyó un pueblo entero -Florencio Carvajal-, pero eso no detendría lo que ya era imparable: el civilización.

Teatro Colon en Carnavales

En pleno febrero se promovieron los bailes de Carnaval en el Colón como un espacio fresco para combatir el estío. Nadie es más preciso más para que la mitología porteña complete la relación con la leyenda de las barras de hielo sobria la copa del teatro, que se colocaban para amortguar el calor de los asistentes.

El as butacas se retiraban y se nivelaba el piso para que los participantes pudieran bailar sin tropiezos. Al escenógrafo Héctor Basaldúa se encargaba de la ambientación y, en general, el vestuario respeta las puestas originales de cada melodía.

Los encuentros tenian una temático y una programación que se anunciaba días antes en los medios o mediante cartelería pública.
El o los días indicados, el Colón abría sus puertas a las 21 horas, pero la función de Carnival comenzaba a las 22 horas.

En general, había dos segmentos. En la primera parte, nobleza obliga, se honraba algún autor del repertorio habitual de la casa. por ejemplo el Valles del Emperador de Johan Strauss; el cancán que Jacques Offenbach compuso para su opereta Orfeo en los Infiernos; o el final de la obertura de Guillermo Tell de Giacchino Rossini.

Tita Merello y Sandrini 20230131
El exito de la primera pelicula sonora del pais, Tango (Luis Moglia Barth, 1933), protagonizada por Tita Merello y Luis Sandrini, enarbolaba la melodía del arrabal al Colón en los carnavales.

Al Colón en Carnavales

From the medianoche, otro era el cantar. Porque ahi si que comenzaba la gran fiesta con un segundo block que honraba ritmos más populares como el fox, él jazz e incluido el paso doble o, claro que sí, el tango tan de moda.

No olvidemos que en 1933, Argentina incorporó la modernidad tecnológica gracias a Tangola primera película sonora de nuestra industria cinematográfica, con Luis Sandrini y Tita Merello, dirigida por Luis Moglia Barth.

En el segundo bloque de la noche, el baile pudo durar hasta las 4 de la madrugadahora en que el teatro cerro sus puertas y no habia bis.

La platea reservaba a los bailarines, pero el que no quería bailar, podía ubicarse en palcostertulias y cazuelas, para seguir la fiesta agitando el generoso favor de fiesta que se repartió entre los asistentes.

Máscara de carnaval
máscaras de carnaval: una ríe y la otra llora. Thalía era la Musa de la comedia y Melpómene, la de la tragedia. El Carnaval es la última carcajada antes de la tristeza de la Cuaresma.

baile de mascaras

Desde luego y para aumentar el misterio, era lícito asistir occultando el rostro tras máscaras de carnaval. pero quien las usaba debia respetar ciertas normascomo por ejemplo no andar asustando gente por galerias y palcos, que en general se cerraban con llave, si su ocupate lo queria.

El momento culminante de la noche sucedía cuando se elegía a Señorita Teatro Colón entre las bailarinas y al dios momo entre los varones.

En pleno gobierno de facto del general Agustín P. Justo, la ley y el orden eran esenciales incluso en los festejos, y había reglas de oro para celebrar el Carnaval en el Teatro Colón de Buenos Aires:

  • Las mujeres se ubicaban en el sector conocido como cazuela, un sector absolutamente vedado para hombres.
  • Los asistentes, tanto hombres como mujervestirse «vestidos decentemente» y «no se permitía el ingreso de personas» vestidas de manera indecorosa”.
  • «Cualquier persona que se propase, ya sea de palabras o con ademanes indecorosos, faltando de este modo el respeto al público, será expulsión del teatro», rezaba la regla Nº 10.
  • estaba No Fumar en cualquier punto del Teatro Colón hay de la 1 de la madrugada, el que quería salir aunque sea para tomar aire, no volvía a ingresar.
  • El foyer del Teatro estaba abierto al público, pero los asistentes no pudieron andar por los pasillos a su antojo: todas las puertas y ventanas estaban con lavar.

Las reglas del contrato de arrendamiento mascarasque contaba con 12 puntos, se hacía cumplir dentro y fuera del recinto del teatro, tanto por personas que se llamaban al orden como por personal del Departamento de Policia«encargado de hacer observar este reglamento en todas sus partes».

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