abril 29, 2026

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Qué fue «la 125», la medida que generó un quiebre histórico entre el kirchnerismo y el campo

Qué fue «la 125», la medida que generó un quiebre histórico entre el kirchnerismo y el campo

El vicepresidente cristina kirchner y el senador Martín Lousteau él cruzaron este jueves 11 de mayo en el Senado por la llamada 125, una resolución que generó un antes y un después en el gobierno kirchnerista en el año 2008 y que, aún hoy, sigue teniendo consecuencias.

El conflicto reflotó esta tarde, 15 años después, cuando Fernández de Kirchner le dijo a Lousteau: «Senador, ya debería haber aprendido que no hace falta quórum para la sesión del día de hoy, gracias». El precandidato a Jefe de Gobierno no tardó en responder: «Deberian haber aprendido de también economía», le recriminó. Ante eso, Cristina Kirchner insistió «Me enseñaste vos, con el 125».

Era un martes, el 11 de marzo de 2008, cuando el por entonces ministro de Economía Martín Lousteau anunció «Resolución 125». A tres meses de iniciada la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, el anuncio impositivo elevaba la alícuota de retenciones al sector agropecuario y marcaba el inicio de un conflicto que por cuatro meses y quedaría en la historia política y económica del país.

«Me enseñaste vos con la 125»: el cruce entre Cristina Kirchner y Martín Lousteau en el Senado

Para aquellos años, los precios internacionales de las materias primas (soja, girasol, maíz y trigo) eran altos y el Gobierno decidió captar parte de esa renta. Esta decisión, sin embargo, generará un conflicto que se extenderá por 129 días y cambiará por el siglo y el destino del kirchnerismo y de la política argentina.

La resolución 125/2008, firmada por la ahora vicepresidenta y alberto fernandezquien era jefe de Gabinete de ministros, fue en un contexto de apogeo de los precios altos de las mercaderías, cuando la crisis de las hipotecas ya había desatado en Estados Unidos, pero todavía no se había convertido en la recesión global que la legaría ha terminado de año.

El precio de la tonelada de soya en Chicago, que había oscilado entre los 300 y los 400 dólares en años anteriores, superaba la barrera de los 500 y se cercaba a los 600. % de las exportaciones agrarias, una decisión que terminó siendo uno de los motores de la recuperación posterior.

El tema de la 125 ahora mismo era establecer una fórmula qu’transformer el porcentaje retenido en móvil, en una relación inversa con la preciosidad de los granos. Si el precio en Chicago ronda los 200 dólares por tonelada, la soja tiene retiene cero. Pero con el valor en 400, ese porcentaje de impuestos pasaría al 35,75%. Y con un precio de 600, que inevitablemente parecía en esos meses, la tasa de retención llegaba al 49,33%. Is say que el Gobierno se quedaría con la mitad del valor de lo producido, algo que los productores agropecuarios no estaban dispuestos a aceptar.

Martín Lousteau, Julio Cobos y Cristina Kirchner.
Cristina Kirchner y Martín Lousteau, año 2008. Foto: NA.

«Los 125» | El conflicto que cambió el destino del kirchnerismo

Resolución 125: paros, cacerolazos y cuatro meses de conflicto entre el gobierno kirchnerista y el campo

Con la medida tomada por Casa Rosada, el sector agropecuario llamó al paro. Una semana después, el Gobierno fue tajante en boca de Martín Lousteau: «No va a haber cambios».

El 12 de marzo de 2008 inició una huelga de comercialización de granos, anunciada por la Mesa de Enlace Agropecuaria que agrupaba a las cuatro principales entidades del campo (Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria Argentina y Coninagro).

Luego llegaron los cortes de ruta, las movilizaciones, los cacerolazos en la Ciudad de Buenos Aires, las contra-marchas del kirchnerismo y negociaciones fallidas que solo profundizaron la situación de tensión.

Las movilizaciones y los cortes de ruta en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba derivaron en un fuerte desabastecimiento en las grandes ciudades. En Buenos Aires, hubo «cacerolazos» en reacción al discurso y sectores afines al oficialismo, para manifestarse en la Plaza de Mayo para «evitar un golpe de Estado», como lo define Luis D’Elía.

El Gobierno se negó a modificar la medida y el sector agropecuario a abandonar los piquetes y blocos. A fines de marzo finalmente se habilitó una mesa de diálogo, pero ante la falta de acuerdos, los productores volvieron a las rutas.

Las frases desafortunadas de algunos directos fomentaron el enojo en el sector agropecuario. Durante esos días, el presidente condenó la protesta y se refirió a ellos como los «piquetes de la abundancia» y aseguró que no se iba a dejar a dejar «extorsionar».

Julio Cobos contra Cristina Kirchner: «Le solucioné un conflicto, no como ella a Alberto Fernández vaciándolo de poder»

El 2 de abril levantaron los cortes para negociar por 30 días, sin embargo, no se llegaba a acordar sobre la cuestión de fondo. El conflicto siguió, el Gobierno lo legalizó y declaró a las entidades del campo por «violar las leyes de abastecimiento y seguridad» e «impedir el normal funcionamiento del transporte».

La escalada del problema partió de la renuncia al Ministerio de Economía de Martín Lousteau, quien frustró su envío el 25 de abril y recibió asistencia de Carlos Fernández, un dirigente de perfil bajo. Con más de 60 días de conflicto, recién el 19 de mayo volvió a encauzarse las negociaciones, aunque no se llegó a ningún acuerdo.

Con el correr de los días, la pelea fue el único tema a discutir en la Argentina y el Partido Justicialista acusó al campo de «golpista». La dirección de agropecuaria reaccionó al ratificar la causa del grano y sumó la interrupción en el envío de ganado a Liniers.

Aljudiciarse el conflicto, comenzaron las detenciones. El 30 de mayo arrestarán a un ruralistas por los cortes en las rutas y el sábado 14 de junio, la Gendarmería hizo lo mismo con Alfredo de Angeli en Gualeguaychú, aunque solo apareció unas horas preso. El directente rural era uno de los hombres más importantes del conflicto. Este fin de semana los cacerolazos llegaron a la Quinta de Olivos y el expresidente Néstor Kirchner participó en una manifestación oficialista en Plaza de Mayo.

El voto «no positivo» de Julio Cobos

Julio Cobos, vicepresidente de la Nación, recomendó al gobierno que el tema suba al Congreso para una solución, y aceptó a Cristina Kirchner el 17 de junio y lo anunció por cadena nacional.

En la Cámara de Diputados, el oficialismo aprobó el proyecto de ley de retenciones con 129 votos a favor y 122 en contra. Pero el verdadero punto de inflexión estaría en la Cámara Alta.

En la madrugada del 18 de julio, en el Congreso de la Nación, el hecho tuvo un nuevo episodio que marcaría la historia: con una votación empatada en el Senado, el voto decisivo y «no-positivo» fue de Cobos, parte del » radicalismo K», quien no apoyó la medida y resultó una derrota política del kirchnerismo.

Tras un debate de 18 horas, Cobos tuvo que desbaratar la votación. El mendocino rechazó el proyecto: «Mi voto no es positivo», dijo. Un día después, el gobierno derogó la resolución y es, al día de hoy, una de las medidas.

AG CP

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