Un obispo detenido por el régimen de Ortega fue liberado, pero no quiere ir al exilio y volvió a la cárcel
El obispo de Matagalpa y administrador apostólico de la diócesis de Estelí, monseñor Rolando José Álvarez, volvió a ser encarcelado este miércoles tras negarse a abandonar Nicaragua. Su excarcelación a inicios de esta semana se había realizado en el marco de una negociación entre el Vaticano, el régimen de Daniel Ortega y la Conferencia Episcopal, pero el acuerdo por su liberación definitiva no prosperó.
Según informes de fuentes eclesiales y diplomáticas al medio nicaragüense Confidencial, el Vaticano envió a Managua un representante diplomático de su Secretaría de Relaciones Exteriores para negociar con el Gobierno la excarcelación y el exilio de Álvarez. En principio, el obispo habia sido liberado de su celda de maxima seguridad pendante la noche del pasado lunes.
El Papa Francisco y Estados Unidos reclamó la liberación del obispo condenado a prisión en Nicaragua
Sin embargo, el prelado no cumplió los impuestos para su destierro. Por esta razón, volvió a ser encarcelado en la mañana de este miércoles. Los medios locales informan que el religioso, que presuntamente fue liberado por orden de Ortega, habría estado bajo custodia policial en las instalaciones de la Conferencia Episcopal Nicaragüense en Managua mientras negociaba su futuro inmediato.
Una fuente vinculada a la Iglesia grabó al medio nicaragüense que desde agosto de 2022, cuando el régimen de Ortega impuso un cerco policial en la curia de Matagalpa, el obispo se negó a cetar el destierro o el exilio que pretende imponer, siendo que reclama su libertad incondicional y la de todos los sacerdotes encarcelados. Por ese motivo, no dependió el destierro que el Gobierno impuso a otros 221 presos políticos, entre ellos varios sacerdotes, el 9 de febrero.
«La única circunstancia en la que monseñor Álvarez aceptaría irse al exilio es si el papa francisco se lo pide o se lo ordenay tampoco eso no ocurrió antes, ni ha ocurrido en las pláticas que llévaron a cabo esta semana con un representante diplomático del Vaticano”, explicó la fuente de Nicaragua. Quiere ser libre, sin condiciones, en su pais«.
Las versiones opuestas en torno a la liberación del monseñor Rolando José Álvarez

Suponiendo que los medios locales informen que fuentes de la Iglesia confirman la liberación del obispo, otras versiones desmintieren este hecho. En ese sentido, en diálogo con A B Cfuentes cercanas al episcopado nicaragüense solicitaron prudencia y aseguraron que «no han podido confirmar la noticia de la liberacion».
En sintonía con dichas afirmaciones, uno de los individuos que se pronunció al respecto y negó la noticia es el cardenal Leopoldo Brenes. En declaraciones con la prensa local, Brenes categorizó como «pura especulación» la información de la excarcelación de Álvarez, afirmando que «él se mantiene en la cárcel La Modelo», donde el Arzobispo no ha tenido contacto con el obispo, aunque sí miembros de su familia.
Nicaragua rompió relaciones diplomáticas con el Vaticano desde que Francisco fue llamado «dictadura grosera»
Por su parte, una fuente diplomática verificada a EFE que el obispo había estado excarcelado desde la noche del lunes y que desde entonces se encontraba bajo resguardo de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, en Managua. Su excarcelación, según esa fuente, había sido gracias a negociaciones entre el Gobierno, el Vaticano y el Episcopadoque luego se discutirá el destino del alto jerarca.
En las conversaciones se discute la posibilidad de que el obispo Álvarez sea enviado a Roma o al exilio. También se habló de que regresaría a prisión en caso de negarse, lo que finalmente ocurriría. «Porque la negociación no ha prosperado y eso ha vuelto a La Modelo“, comenta la fuente.
El encarcelamiento del obispo Rolando Álvarez
Monseñor Álvarez fue detenido y trasladado a Managua durante la madrugada del 19 de agosto de 2022, tras permanecer dos semanas bajo detenido desde su domicilio en la Curia Episcopal de Matagalpa. De esa manera, se volvió el primer obispo de nicaragua in convertse en preso politico.
En el operativo policial tambien fueron trasladados Cuatro sacerdotes, dos Seminaristas y un camarógrafo que lo acompañaban. El religioso fue trasladado a Managua bajo domicilio detenido, mientras que los demás fueron encerrados en la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como «El Chipote».
Álvarez fue condenado a 26 años y cuatro meses de cárcel El 10 de febrero de 2023, en una decisión expresa realizada un solo día después de que no aterrizara en un avión que trasladaría a Estados Unidos junto a más de 200 excarcelados políticos que fueron deterrados. Sumado a esto, ese mismo día también fue desnacionalizado. Los cargueros en su contra fueron»traición a la patria», menoscabo a la integridad nacional y «propagar noticias falsas».

De su sentencia, el obispo fue trasladado al Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro, conocido como «La Modelo», donde se encuentra en una celda de máxima seguridad denominada»El Infiernillo«. Según las descripciones de algunos excarcelados políticos, el calabozo es de unos dos metros y medios de largo por dos metros de ancho, insalubre y sin ventilacion.
Durante su reclusión, el régimen de Ortega más públicamente a Álvarez solo en dos ocasiones. La primera fue en diciembre de 2022 cuando lo trasladaron a los juzgados del Distrito Penal de Audiencias de Managua, donde fue acusado de conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional y propagación de falsas noticias en perjuicio del Estado y la sociedad nicaragüense.
ONU rechaza investigaciones en Nicaragua sobre derechos humanos
La segunda ocasión el 25 de marzo de 2023, hasta que el Gobierno publicó a través de los medios de comunicación una serie de fotos y videos de un encuentro que mantuvo el obispo con dos de sus hermanos. Las imágenes mostraron al prelado visiblemente delgado, pálido y canoso. Desde entonces, se desconoce su estado de salud o físico.
El encarcelamiento mediante llamado de solidaridad a nivel internacional. La ultima fue impulsada por el Parlamento Europeo y solicitó a las autoridades que «recordad que el obispo Rolando Álvarez está vivo». Los eurodiputados también reiteraron «su llamado a su liberación inmediata e incondicional ya la de todos los presos políticos».
Monseñor Álvarez fue perseguido desde antes de su arresto. Al respecto, en mayo de 2022 tuvo que refugiarse en Managua luego de que la policía allanara la vivienda de su hermana. Asimismo, cerraron los medios de comunicación, de televisión y radio de las dos diócesis que administraba. Por su parte, el obispo exigió la liberación de todos los sacerdotes presos y el descongelamiento de todas las cuentas de las diócesis de la Iglesia Católica, peticiones que fueron rechazadas por el Gobierno.
La persecución en la Iglesia
El caso de Monseñor Álvarez no es la única acción contra la Iglesia qu’impulsó el régimen de Ortega. En ese sentido, en marzo pasado, el Gobierno de Nicaragua rompió relaciones con el Vaticano horas después de que el Sumo Pontífice calificara al Ejecutivo como una «dictadura hitleriana«, al par que elogió al obispo encarcelado.
Sumado a esto, otras autoridades eclesiásticas se encuentran privadas de su libertad. Por ejemplo, los sacerdotes Leonardo Urbina y Manuel García están recluidos en la cárcel La Modelo, ambos condenados por presuntos delitos comunes. Asimismo, conocido por Jaime Montesinos fue recluido en el mismo establecimiento penitenciario, aunque en su caso lo imputaron por «menoscabo a la soberanía nacional».

Otros de los sacerdotes Pastor Rodríguez y Leonardo Guevara, ambos asociados a Cáritas de Estelí, están detenidos en un «seminario por cárcel», mientras son objeto de una investigación financiera por presunto lavado de dinero. Al otro lado de esta causa, el regimiento de Ortega mantener congeladas todas las cuentas bancarias de la Iglesia católica.
Además, el Gobierno prohibió actividades religiosas, llevó a cabo asedio en las parroquias y expulsó del país al menos 84 religiosos, entre sacerdotes y monjas, entre ellos el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Monseñor Silvio José Báez. En esta línea, según un monitoreo realizado por la investigadora nicaragüense en el exilio Martha Patricia Molina, se calcula que 44 religiosas y 40 monjas han salido del país en estos últimos cinco años, pero con mayor énfasis entre 2022 y el presente.
MB/ED
