abril 17, 2026

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Los espacios donde vive el movimiento contemporáneo

Los espacios donde vive el movimiento contemporáneo

En danza contemporánea, hay mucha gente talentosa, con deseos de producir, crear, mostrar sus trabajos. Lo podemos hacer en espacios privados, independientes, aunque no todos cuentan con un piso de madera o un piso flotante (no se puede bailar sobre cemento o baldosas). Es difícil acceder a las salas del circuito oficial o del circuito comercial, donde se producen en condiciones más o menos dignas, con caché para los bailarines y el equipo. Pero hay una ignorancia, un desprecio hacia la danza, pesa que el público sí quiere ver danza, cuerpos, movimiento. La danza es una disciplina que fascina, pero hay una cosa retrograda respecto de ella”, así describe el coreógrafo Pablo Rotemberg a la danza en Argentina, y más particularmente, a la danza independiente contemporánea en la ciudad de Buenos Aires. La mayoría de las compañías oficiales (Ballet Estable del Colón, Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, Compañía Nacional de Danza Contemporánea, Compañía de Danza de la UNA, Ballet Folklórico Nacional, entre otras organizaciones), la danza contemporánea tiene una vida intensa, aparentemente circunscripta a un público ya espacios reducidos.

La bailarina y coreógrafa Natalia Tencer dice que la danza, “debería estar más considerada por las políticas culturales. Necesitamos más recursos y espacios, donde trabajar, ensayar, enseñar, encontrarnos, producir”. Rotemberg avanza: “La diferencia entre el presupuesto de Proteatro y el de Prodanza es absurda, vergonzosa. El subsidio para una obra de danza es una ridiculez, una estupidez, una falta de respeto”.

Estas condiciones participan en que el baile en CABA quede entre en un círculo de asiduos a las pequeñas salas. Algunas históricas han sido el Portón de Sánchez, Espacio Callejón; en el último tiempo, se ha sumado El Galpón de Guevara, Fundación Cazadores. Asimismo, algunos espacios con fondos públicos: el Centro Cultural Rojas, el Centro Cultural Borges, el Centro Cultural 25 de Mayo, el Sábato-Espacio Cultural; Más recientemente, el Centro Cultural Kirchner, el programa Situar Danza en Tecnópolis. Hoy, salas independientes con un perfil definido hacia las artes del movimiento: Face, Movaq, Planta Inclán, Área Teatro.

Juan Onofri, de Planta Inclán, celebró la excepcionalidad de su espacio: “No hay demasiadas salas, con buen nivel técnico y cuidado espacial, que tendrán enfoque sobre la danza. están totalmente devaluados.

Disponibilidad de espacios y subvenciones para su debate, desde la perspectiva de Onofri. También, la ubicación geográfica y la generación de nuevos públicos: “Planta Inclán está en el sur de la ciudad. Da un poco de vergüenza decir que es como la periferia, porque hay un subte a cincuenta metros. Tenemos que romper esa inercia, con la programación y la comunicación, para que la gente llegue hasta acá. Por otro lado, el público de danza es muy de nicho. Hay una disputa para ver cómo hacer que se interesen otros públicos por los espectáculos de danza. Renunciar a ella implicaría un desinterés en dialogar con otros públicos”.

También Galpón FACE (Formación de Artistas contemporáneos para la Escena) está en Parque Patricios desde 2010. Funciona como organización civil liderada por Inés Armas, Victoria Viberti y Fagner Pavan. El análisis de Armas coincide con colegas del sector: “Actualmente bajó la cantidad de producciones independientes en la ciudad: los apoyos estatales no alcanzan para cubrir las necesidades de los proyectos. porteño”.

Julieta Rodríguez Grumberg presenta Movaq: “Muchas de las personas que integramos Movaq como cooperativa (Lía Maza, Analía Slominski, yo, entre otras) venimos de la danza.

Más de 20 años en el sector es mucho tiempo para la danza, arte en perpetua renovación. Por lo tanto, El Portón de Sánchez, inaugurado en 2000, tiene historia para contar, en la voz de una de sus cabezas, Roxana Grinstein: “Desde el comienzo, la danza estuvo en horarios centrale. Han pasado por aquí, por ejemplo, Mendiolaza, de los inicios del Grupo Krapp, recién llegados de su natal Córdoba, y Carlos Casella, Pablo Rotemberg, Federico Fontán, Julia Gómez, Carla Rímola, Laura Figueiras, Silvina Grimberg. Entre los números internacionales estuvieron David Zambrano, Akram Kham, los bailarines de Pina Bausch. La danza ha capturado al público y es momento de que tenga espacios donde siga mostrándose en toda su dimensión”.

En Arerea Teatro, Sala Más Reciente, Abierta a Espectadores des de 2019, suite responsable Brenda Angiel Desarrolla una programmación Solamente de Danza, La Cual “Contemple Realizar Temporadas de, por lo Menos, a Mes en Cartel, y así, reconstruir ESA Idea from that Danza no tiene público o no. .

Monina Bonelli presenta la peculiaridad del Centro Cultural 25 de Mayo: “El CC25 es un espacio de la Subsecretaría de Políticas Culturales y Nuevas Audiencias del Ministerio de Cultura del GCBA. Su administración está en la esfera del Centro Cultural Recoleta.

Adriana Barenstein, programadora en el Centro Cultural Borges y referente del sector de la danza hace décadas, illumina y concluye el tema: «A veces, las dificultades para sustainer un grupo unido en el tiempo, sosteniendo la energía, más allá de tal o cual obra, son de orden básico: no tener un espacio para ensayar, eso que te d un refugio, contención y condiciones para sostener los proyectos, hacerlos crecer, discutirlos, negarlos, afirmarlos. the dance».

¿Qué es la danza contemporánea?

Artistas y gestores acercan características de las obras que hacen y/o programan, y en sus palabras se define delinean acerca de ese huidizo objeto que es la danza contemporánea.

Juan Onofri: “Planta Inclán es un espacio para pensar las prácticas caporales del siglo XXI, inscritas en los problemas de esta contemporaneidad que nos toca: la danza es un campo para atravesar esas cuestiones. Privilegiamos proyectos que asuman riesgos: artisticos, de producción, con cierto arrojo, con cierta peligrosidad; propuestas que se meten en problemas de género, sobre racismo, problemas de lenguaje; proyectos que trabajan de forma transdisciplinar”.

Eleonora Pereyra: “En Timbre 4, programamos obras donde los cuerpos en escena son necesarias para tener una experiencia escénica poderosa sin necesidad de una narrativa textual”.

Fagner Pavan: “El espacio de FACE programa obras que se arriesgan a cruces de disciplinas y experimentan diversos lenguajes: danza contemporánea, danzas urbanas, teatro físico, danza butoh, y también instalaciones performáticas. The dance is lo que pasa entre los cuerpos, el intercambio de movimiento en el tiempo presente, ya sea en funciones, clases, ensayos o encuentros”.

Natalia Tencer: “La danza contemporánea es parte de nuestro tiempo. cercane. La estamos creando. La estamos inventando en este preciso momento, en el que se conjugan las propias consignas, estilos, imaginaciones, procedimientos y prácticas. Tene que ver con el sentido de libertad y con la diversidad expresiva y de identidad de cada cuerpo y, sobre todo, con la improvisación”.

Monina Bonelli: “Lo contemporáneo en la danza es una búsqueda virtuosa para el dislocamiento de formas y dinámicas predecibles. El constante intento de hallar poesía y potencia en un movimiento que carga con la sabiduría de la tradición y se rupte para renacer”.