diciembre 5, 2025

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BlackRock destaca la apuesta de grandes patrimonios latinoamericanos por activos alternativos

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BlackRock, destacada entidad mundial en manejo de activos, realizó un estudio entre las más importantes family offices de América Latina y otros patrimonios significativos. La meta era reconocer las tendencias y las actuales distribuciones de capital, particularmente en un contexto global marcado por gran incertidumbre, tensiones geopolíticas y condiciones financieras más restrictivas. A pesar de este escenario, los grandes inversores de la región continúan con una postura proactiva, aprovechando esta situación para reorganizar sus carteras con una visión a largo plazo.

Incremento en la visibilidad de activos no tradicionales

Un resultado destacado de la encuesta muestra que la asignación global a activos alternativos creció del 39 % al 42 %. En América Latina, la media es un poco más baja, situándose en un 34 %. Entre estos activos, el crédito privado lidera la preferencia, con un 32 % de las family offices globales expandiendo su exposición, seguido por inversiones en infraestructura.

El significado de estos activos se enfatiza con el hecho de que el 78 % de los participantes en la encuesta los ven como fundamentales para el incremento de su portafolio, y no solo como una manera de diversificar. Asimismo, el 44 % de los inversionistas planea ampliar su exposición en los siguientes dos o tres años.

Búsqueda de rendimientos más estables

El principal encanto del crédito privado e infraestructura es su capacidad de proporcionar retornos más estables, en comparación con la fluctuación de los mercados convencionales. En un entorno de tasas altas y riesgo mundial constante, estos instrumentos son opciones llamativas que ofrecen primas de liquidez y muestran una menor correlación con los activos públicos.

Expansión más allá de las fronteras

Las family offices de América Latina conservan una porción de sus inversiones en mercados domésticos, pero incrementan su participación en activos internacionales, particularmente en Estados Unidos, Europa y Asia. Esta táctica se centra en disminuir la concentración de riesgo y beneficiarse de posibilidades en economías más desarrolladas. Este enfoque geográfico también abarca los activos alternativos, donde persiguen calidad y estabilidad fuera de sus fronteras.

Relación renovada con gestores de activos

Más que meros consumidores de bienes, las personas de alto patrimonio valoran asociaciones bien definidas con entidades como BlackRock. Resaltan la importancia de contar con un respaldo más integral, que comprenda orientación estratégica, apoyo en la distribución de activos y soluciones técnicas avanzadas. La tendencia se ha desarrollado hacia relaciones duraderas en lugar de operaciones aisladas.

Innovación tecnológica y desarrollo profesional en la administración

A pesar de que el uso de la inteligencia artificial en procesos de inversión está todavía en sus primeras etapas —únicamente un 5 % de las instituciones la emplea— hay un gran interés: un 35 % tiene la intención de adoptarla en los años venideros, especialmente en ámbitos como gestión de riesgos, mejora de la eficiencia operativa y optimización de carteras.

Paralelamente, el 45 % de las family offices está avanzando en procesos de institucionalización y profesionalización interna, consolidando estructuras operativas más robustas y orientadas a la gestión eficiente de riesgos y activos.

Una visión de largo plazo en un entorno desafiante

Aunque la región enfrenta desafíos económicos y políticos, las grandes fortunas en América Latina muestran una impresionante habilidad para ajustarse. Han logrado adaptarse sin mayores inconvenientes a situaciones como la pandemia o las elecciones, y mantienen una planificación estratégica que previene respuestas impulsivas frente a variaciones pasajeras.

Estas tendencias reflejan una transformación significativa en la manera en que se gestiona el patrimonio en la región. La apuesta por activos alternativos, la apertura a nuevas geografías, el uso creciente de tecnología y el fortalecimiento de estructuras internas no solo responden a la coyuntura actual, sino que proyectan una visión madura y sostenida de preservación y crecimiento del capital.