febrero 2, 2026

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Despidos masivos en Amazon: 16.000 empleados

Amazon despide a otros 16.000 empleados

Amazon despide a otros 16.000 empleados

La determinación de Amazon de recortar miles de empleos vuelve a poner a la inteligencia artificial en el centro del debate sobre el porvenir del trabajo. Mientras la compañía busca operar con mayor rapidez y eficiencia, este ajuste muestra un cambio de fondo en la forma en que las grandes tecnológicas se preparan para una nueva fase del mercado.

Amazon comunicó que llevará a cabo el despido de cerca de 16.000 trabajadores, convirtiéndose en la segunda ola de recortes profundos de personal en un lapso de apenas tres meses. Esta decisión surge en medio de una fuerte disputa por liderar el desarrollo y la implementación de tecnologías de inteligencia artificial, un ámbito en el que la compañía considera esencial actuar con mayor agilidad, reducir la burocracia y simplificar sus estructuras internas.

La compañía informó la decisión mediante una entrada en su blog corporativo, donde detalló que la reestructuración obedece a la necesidad de afinar sus procesos internos y agilizar la toma de decisiones. Según Amazon, la meta no se limita a recortar gastos, sino a redefinir el modo en que funciona su amplia organización para ajustarse a un entorno tecnológico que evoluciona con gran rapidez.

Otra oleada de despidos en un lapso breve

Este nuevo ajuste laboral llega poco después de que, a finales de octubre, Amazon anunciara la eliminación de 14.000 puestos corporativos. En conjunto, ambas rondas de despidos suman cerca de 30.000 empleos afectados en menos de un trimestre, una cifra que evidencia la magnitud del proceso de transformación interna que atraviesa la empresa.

De acuerdo con datos presentados en 2024 ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos, Amazon cuenta con más de 350.000 empleados corporativos a nivel global. Bajo esa referencia, los recortes recientes representan aproximadamente el 9 % de su personal administrativo, un impacto significativo incluso para una organización del tamaño de Amazon.

Los despidos empezarán a ejecutarse de manera gradual en toda la compañía. Amazon señaló que la mayoría de los trabajadores afectados contará con un plazo de hasta 90 días para optar a otras posiciones internas. Quienes no logren reubicarse dentro de la empresa recibirán paquetes de compensación y beneficios adicionales, conforme a las políticas habituales de la compañía para estos procesos.

La comunicación interna de los recortes también llamó la atención. Según se informó, los empleados recibieron un correo electrónico el martes por la noche anunciando la medida, aunque dicho mensaje hacía referencia a una entrada de blog que no se publicó hasta la mañana del miércoles, lo que sugiere un error en la coordinación del anuncio.

Simplificación, velocidad y menos burocracia

Beth Galetti, vicepresidenta sénior de recursos humanos de Amazon, señaló que la compañía está centrada en robustecer su estructura al recortar niveles administrativos y suprimir procedimientos que entorpecen la ejecución; según indicó, el objetivo es incrementar la responsabilidad individual, agilizar la operativa y favorecer decisiones más rápidas en todos los ámbitos.

Este planteamiento coincide con la visión del director ejecutivo Andy Jassy, quien desde hace tiempo sostiene que Amazon debe operar como “la startup más grande del mundo”. Para Jassy, conservar una actitud ágil resulta esencial para competir dentro de un ámbito tecnológico donde la innovación, en especial la inteligencia artificial, avanza a gran velocidad.

Galetti también señaló que estas oleadas de despidos no están pensadas como una práctica recurrente. Aunque Jassy ha reconocido públicamente que la adopción de la inteligencia artificial llevará a una reducción de plantilla en determinadas áreas, la empresa sostiene que cada ajuste responde a evaluaciones específicas sobre velocidad, responsabilidad e impacto en la capacidad de innovación para los clientes.

Al mismo tiempo, Amazon dejó claro que seguirá contratando talento en áreas estratégicas. Las funciones consideradas críticas para el futuro de la compañía, especialmente aquellas relacionadas con inteligencia artificial, servicios en la nube y desarrollo tecnológico avanzado, continuarán recibiendo inversión en capital humano.

La inteligencia artificial como impulso decisivo para la transformación

La inteligencia artificial se sitúa como un elemento clave dentro del relato de Amazon sobre estos ajustes. Andy Jassy ha manifestado con especial claridad cómo esta tecnología influirá en la composición del personal de la compañía. En una comunicación anterior dirigida a los empleados, el CEO detalló que las eficiencias generadas por la IA harán posible automatizar diversas funciones, disminuyendo la necesidad de ciertos puestos mientras se incrementa la demanda de perfiles más técnicos y especializados.

Según Jassy, la llegada de la IA generativa y de los agentes inteligentes está destinada a transformar profundamente la forma de trabajar dentro de Amazon, por lo que ciertas funciones, en especial las ligadas a tareas rutinarias o de entrada, podrían disminuir o ajustarse, mientras que al mismo tiempo aparecerán nuevas posiciones centradas en el diseño, el control y la mejora de sistemas de inteligencia artificial.

El ejecutivo también subrayó que Amazon no es un caso aislado. En su opinión, miles de millones de agentes de IA se desplegarán en empresas de todos los sectores en los próximos años, provocando cambios estructurales en el mercado laboral global. Aunque muchos de estos sistemas aún están en fase de desarrollo, Jassy considera que su llegada será rápida y transformadora.

¿Riesgo real para el empleo o ajuste temporal?

El avance de la inteligencia artificial ha despertado preocupación entre trabajadores y analistas sobre una posible destrucción masiva de empleos. Sin embargo, diversos estudios sugieren que el impacto es más complejo de lo que a menudo se plantea en el debate público.

Un informe reciente de la firma de inversión Vanguard indica que los empleos con alta exposición a la automatización mediante IA están creciendo a un ritmo superior al observado antes de la pandemia. De hecho, estas ocupaciones crecen incluso más rápido que otros trabajos con menor exposición tecnológica, lo que sugiere que la IA también está generando nuevas oportunidades laborales.

Estos datos no logran disipar totalmente la preocupación entre los trabajadores, ya que algunas empresas han admitido que están eliminando ciertos cargos debido a que la inteligencia artificial posibilita automatizar tareas antes desempeñadas por personas, sobre todo en puestos de entrada. En otros casos, la tecnología se implementa para potenciar el rendimiento del personal actual, lo que disminuye la necesidad de contratar más empleados.

Aun así, no existen pruebas concluyentes de que la inteligencia artificial esté provocando, por ahora, un daño generalizado al empleo a gran escala. Más bien, el escenario apunta a una reconfiguración del mercado laboral, donde la demanda de habilidades cambia y obliga tanto a empresas como a trabajadores a adaptarse.

El equilibrio entre eficiencia y responsabilidad social

La decisión de Amazon vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca del papel social que deberían asumir las grandes corporaciones tecnológicas en medio de transformaciones de tal magnitud, y aunque la búsqueda de mayor eficiencia y competitividad resulta comprensible en un entorno global, los despidos a gran escala provocan inquietud y añaden presión a miles de familias.

Amazon ha intentado mitigar ese impacto ofreciendo periodos de recolocación interna, indemnizaciones y beneficios adicionales. No obstante, el tamaño de los recortes y su cercanía temporal refuerzan la percepción de que la industria tecnológica atraviesa una fase de ajustes intensos, impulsados en gran medida por la rápida adopción de nuevas tecnologías.

Para muchos analistas, el caso de Amazon ejemplifica un dilema más amplio: cómo integrar la inteligencia artificial de forma estratégica sin perder de vista el impacto humano de estas decisiones. La transición hacia modelos de negocio más automatizados plantea retos no solo económicos, sino también sociales y éticos.

Un indicio de una dinámica más extensa

Aunque Amazon sobresale por su enorme escala, no es la única compañía que está replanteando su organización laboral a la luz de los avances en inteligencia artificial. Varias otras grandes tecnológicas han comunicado ajustes parecidos, donde se combinan recortes en funciones tradicionales con nuevas incorporaciones estratégicas en áreas relacionadas con la IA, el análisis de datos y la computación en la nube.

Este análisis indica que el mercado laboral tecnológico atraviesa una fase de reacomodo más que una mera reducción, pues los perfiles requeridos actualmente distan de los solicitados hace cinco o diez años, y la habilidad para ajustarse a estos cambios se ha vuelto un elemento decisivo tanto para las compañías como para quienes trabajan en ellas.

En este escenario, los recortes de Amazon pueden entenderse como una jugada a largo plazo destinada a afianzar su posición en la siguiente fase de la revolución tecnológica, mientras la compañía se orienta hacia estructuras más ágiles y equipos de alta especialización que puedan impulsar innovaciones con mayor velocidad dentro de un mercado que se vuelve progresivamente más competitivo.

Mirando hacia el futuro

La reestructuración anunciada por Amazon no marca el final del debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, sino más bien un nuevo capítulo. A corto plazo, miles de trabajadores se verán obligados a replantear su futuro profesional. A medio y largo plazo, el desafío será cómo preparar a la fuerza laboral para convivir con tecnologías que transforman constantemente las reglas del juego.

Para Amazon, el reto consiste en equilibrar su ambición tecnológica con una gestión responsable del talento humano. Para el resto del sector, el mensaje es claro: la inteligencia artificial no es solo una herramienta, sino un factor estructural que redefine cómo se organizan las empresas y cómo se concibe el trabajo.

Los despidos anunciados reflejan una realidad compleja y en evolución. Más que una señal de crisis aislada, representan un ajuste estratégico en un momento de transición, donde la eficiencia, la innovación y la adaptación se han convertido en prioridades centrales para las grandes compañías tecnológicas.